sábado, 11 de octubre de 2014

Chile con argumentos

Actualmente hay al menos siete torneos escolares de debate. Participar en ellos vuelve a los estudiantes más críticos y capaces de encontrarle un ?pero? a todo. Por eso, dicen que si queremos una sociedad más reflexiva y capaz de llegar a acuerdos, los políticos deberían tomar, al menos, un buen curso de argumentación.

Por Tania Opazo 

Las alumnas del Liceo 1 entran al salón. Sus oponentes, estudiantes del Colegio Monjas Inglesas, tararean la marcha imperial desde el otro rincón de la sala y se ríen. Tienen claro que se enfrentarán a uno de los equipos más preparados del torneo. Las chicas del Javiera Carrera son de armas tomar.

"¿El proyecto de aborto terapéutico del gobierno actual pone en riesgo el derecho a la vida del que está por nacer?"

- Sí -dice una alumna de las Monjas Inglesas-. El artículo 19 de la Constitución asegura el derecho a la vida de todas las personas y protege la vida del que está por nacer.
- Pero el artículo primero dice que las personas nacen libres e iguales en dignidad y derecho. Entonces, el que no ha nacido no tiene derechos -responde otra alumna el Liceo 1.

El jurado toma apuntes y escucha para determinar qué equipo ganará el punto.

El placer de discutir 

Hoy en Chile se realizan al menos siete torneos de debate escolares. La mayoría son organizados por universidades, como la Diego Portales (UDP), Andrés Bello (UNAB) y Del Desarrollo (UDD), quienes invitan a estudiantes de enseñanza media, en su mayoría de colegios de Santiago, a practicar el antiguo arte de la argumentación. "Un debate escolar o académico puede ser visto como una suerte de laboratorio argumentativo", afirma Cristóbal Joannon, profesor del Instituto de Argumentación, perteneciente a la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile.

Hay tantos modelos de debate como agrupaciones de este tipo hay en el mundo. Algunos ponen énfasis en la retórica, es decir en la oratoria para persuadir al jurado, mientras que otros se enfocan en la exposición de fuentes y evidencias. Además del debate tradicional, donde dos equipos se enfrentan con un determinado tema ante un grupo que los evalúa, también existen modelos que imitan formas parlamentarias, como el "Delibera" del Congreso Nacional y el torneo de la UDD, mientras que otros utilizan modelos de litigación o el de la Asamblea General de la OEA. También los hay temáticos: científicos, como el que organiza Conicyt; filosóficos, en la Universidad de Valparaíso, y hasta en inglés, como el debate realizado por el Mineduc en su programa "Inglés abre puertas".

En general a estos torneos llegan alrededor de 20 equipos (colegios), es decir al menos 100 estudiantes en cada uno, aunque muchas caras se repiten entre las distintas competencias. Además, en muchos equipos predominan las mujeres. Hay colegios particulares como el Grange, Santiago College y el Nido de Águilas que tienen una fuerte presencia, al igual que liceos emblemáticos como el Instituto Nacional, el Liceo 1 y el Lastarria. También hay particulares subvencionados, pero son menos, y en ocasiones colegios que viajan desde regiones como el Coya, de Machalí.

Los participantes valoran esa diversidad, aunque a veces es casi un choque cultural: las alumnas del Liceo 1, por ejemplo, recuerdan nítidamente su primera visita al Nido de Águilas, uno de los colegios más caros del país: "¡El premio de su kermés era un viaje a Estados Unidos!", cuentan riéndose. Sin embargo, en el torneo todos se ponen nerviosos y se equivocan, y allí aprenden a conocerse y respetarse. "Debatir con alumnos de diferentes estatus socioeconómico que el nuestro, y muchas veces ganarles, nos hace pensar que la plata o de dónde vengo no lo es todo", dice Maciel Cuevas, del Liceo 1.

Leer más...

No hay comentarios:

Publicar un comentario