sábado, 25 de octubre de 2014

La muerte los separa

Con la discusión sobre la eutanasia, nuevamente en la mesa, siete médicos cuentan qué piensan sobre el buen y el mal morir, las experiencias en torno al fin de la vida y sus propias posturas en la discusión sobre la despenalización del suicidio asistido. Una de las conclusiones es que los médicos se están preguntando hasta dónde pueden y deben intervenir para alargar la vida de los pacientes sin caer en el "ensañamiento terapéutico". Mientras algunos, puestos en situaciones límites, pedirían para sí mismos la eutanasia, hay otros que la practicarían ni siquiera si fuera legal.

Por Tania Opazo y José Miguel Jaque

Víctor Hugo Carrasco, médico del Servicio de Geriatría del Hospital Clínico de la Universidad de Chile: “No quisiera que mis hijos me muden”

A mí me gustaría morir antes de que llegue la postración y dependencia física o mental. Me encantaría ir a presentarme al cementerio y decir: “Señores, mi nombre es Víctor Hugo Carrasco y hoy día me toca morir, ¿dónde tengo que acostarme?”.

No quiero que otro tenga que esforzarse en extremo para que yo viva si no hay posibilidades de recuperarme. En mi profesión me toca ver personas que viven más allá de lo que la propia naturaleza, que muchos llamarán Dios, tiene programado. La ciencia y la tecnología han avanzado tanto que a veces confundimos el objetivo y, en vez de ayudar, creemos que tenemos que luchar a todo evento contra un enemigo que se llama muerte. Pero la muerte no es un enemigo, es una certeza absoluta.

En muchos casos los médicos alargan innecesariamente la agonía, a veces limitados por la propia ley, que nos impide respetar la decisión de un paciente. La Ley de Derechos y Deberes de los Pacientes dice que nada se puede hacer sin la autorización del paciente, siempre y cuando no arriesgue su vida. Me parece un contrasentido. No es un derecho si no está la capacidad de decidir sobre lo que quiero que pase con mi cuerpo en condiciones de enfermedad.

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sábado, 18 de octubre de 2014

La pelea por el área verde

No se parecen a las organizaciones ecologistas tradicionales ni apoyan grandes causas. Son pequeños grupos de vecinos en distintas comunas que se han unido para defender espacios naturales o recuperar terrenos baldíos. No es sólo una pose, y hay algunos que están dispuestos incluso a tomarse sitios privados o públicos con tal de cumplir el sueño del metro cuadrado a la vista.

Por Tania Opazo y José Miguel Jaque

El viernes 10 de octubre la Red Ambiental que agrupa a organizaciones sociales de varias comunas de la Región Metropolitana celebró su aniversario. Eligieron como escenario el ex vertedero Lo Errázuriz, en Estación Central, un terreno de 40 hectáreas al que por casi 30 años llegaba la basura de otras 21 comunas.

La anfitriona, María Cruz Contreras, es una mujer de armas tomar. Llegó a esa zona a los 17 años desde Padre Las Casas, en la Novena Región, durante la década de los 60. En ese momento recién se estaban loteando los terrenos. Levantó su casa con lo que había y el vertedero -donde antes habían pozos de ripio- era como el patio de su casa. En los 80 el lugar se convirtió en un centro de escombros y, más tarde, de promesas: un desfile de autoridades anunció que sería el gran pulmón verde de la Región Metropolitana. Hasta que María y los vecinos se cansaron de esperar que eso se cumpliera y desde mediados de los 90 paulatinamente empezaron a tomarse 10 de las 30 héctareas que hoy pertenecen al Gobierno regional para convertirlas en un parque que tiene pasto, jardineras, un vivero, árboles, una pista de bicicross de césped y una huerta. Un lujo, pero que no cuenta con permisos sanitarios ni se sabe si es seguro para la salud de las personas, dado que alojaba un basural.

“El terreno no es mío, pero todo lo que está ahí lo plantamos los vecinos. ¿Si tenemos permiso? Y quién me tiene que dar permiso para plantar un árbol...”, alega María, quien, además, bautizó el lugar con el nombre que tenía siglos atrás: bosque Chuchunco.

La Red Ambiental es una de las agrupaciones que pelean por acceder o proteger áreas verdes en la zona urbana de Santiago. Un fenómeno que tuvo uno de sus primeros capítulos públicos hace cerca de 15 años, cuando los vecinos del Parque Intercomunal de La Reina se agruparon para impedir la instalación de locales comerciales y la continuación de la calle Vicente Pérez Rosales que hoy lo cruza. Eran otros tiempos, cuenta Elizabeth Armstrong, ex concejala de La Reina y una de las fundadoras del Comité de Defensa del Parque Intercomunal, creado en 1997. El correo electrónico no era masivo, no había Facebook para difundir ni WhatsApp para coordinarse. “Nos llamábamos al teléfono de la casa nomás”, dice. “Contactarse y acceder a la información era muy difícil. De repente se modificaban los planos reguladores y nadie se enteraba. La sociedad civil no estaba tan empoderada como ahora”, agrega.

Desde entonces este tipo de agrupaciones han crecido. Es difícil decir cuántas porque varias no están constituidas legalmente ni son una organización. Algunas son simplemente vecinos coordinados, aunque otras para legitimarse han tramitado la personalidad jurídica. Forman parte del movimiento que en inglés se llama Not In My Back Yard (No en mi patio trasero): no son grandes organizaciones -como Greenpeace- y no defienden grandes causas -como la lucha contra el calentamiento global-, pero conocen reglamentos, leyes y llegan hasta la autoridad. Una señal de desarrollo, dice Pablo Allard, Decano de la Facultad de Arquitectura y Arte de la U. del Desarollo y Máster en Diseño Urbano de la U. de Harvard: “Los ciudadanos no se están preocupando sólo de lo que pasa de la reja hacia adentro de sus viviendas, sino hacia afuera y de que la calidad de vida también tiene que ver con el espacio que compartimos”.

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sábado, 11 de octubre de 2014

Chile con argumentos

Actualmente hay al menos siete torneos escolares de debate. Participar en ellos vuelve a los estudiantes más críticos y capaces de encontrarle un ?pero? a todo. Por eso, dicen que si queremos una sociedad más reflexiva y capaz de llegar a acuerdos, los políticos deberían tomar, al menos, un buen curso de argumentación.

Por Tania Opazo 

Las alumnas del Liceo 1 entran al salón. Sus oponentes, estudiantes del Colegio Monjas Inglesas, tararean la marcha imperial desde el otro rincón de la sala y se ríen. Tienen claro que se enfrentarán a uno de los equipos más preparados del torneo. Las chicas del Javiera Carrera son de armas tomar.

"¿El proyecto de aborto terapéutico del gobierno actual pone en riesgo el derecho a la vida del que está por nacer?"

- Sí -dice una alumna de las Monjas Inglesas-. El artículo 19 de la Constitución asegura el derecho a la vida de todas las personas y protege la vida del que está por nacer.
- Pero el artículo primero dice que las personas nacen libres e iguales en dignidad y derecho. Entonces, el que no ha nacido no tiene derechos -responde otra alumna el Liceo 1.

El jurado toma apuntes y escucha para determinar qué equipo ganará el punto.

El placer de discutir 

Hoy en Chile se realizan al menos siete torneos de debate escolares. La mayoría son organizados por universidades, como la Diego Portales (UDP), Andrés Bello (UNAB) y Del Desarrollo (UDD), quienes invitan a estudiantes de enseñanza media, en su mayoría de colegios de Santiago, a practicar el antiguo arte de la argumentación. "Un debate escolar o académico puede ser visto como una suerte de laboratorio argumentativo", afirma Cristóbal Joannon, profesor del Instituto de Argumentación, perteneciente a la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile.

Hay tantos modelos de debate como agrupaciones de este tipo hay en el mundo. Algunos ponen énfasis en la retórica, es decir en la oratoria para persuadir al jurado, mientras que otros se enfocan en la exposición de fuentes y evidencias. Además del debate tradicional, donde dos equipos se enfrentan con un determinado tema ante un grupo que los evalúa, también existen modelos que imitan formas parlamentarias, como el "Delibera" del Congreso Nacional y el torneo de la UDD, mientras que otros utilizan modelos de litigación o el de la Asamblea General de la OEA. También los hay temáticos: científicos, como el que organiza Conicyt; filosóficos, en la Universidad de Valparaíso, y hasta en inglés, como el debate realizado por el Mineduc en su programa "Inglés abre puertas".

En general a estos torneos llegan alrededor de 20 equipos (colegios), es decir al menos 100 estudiantes en cada uno, aunque muchas caras se repiten entre las distintas competencias. Además, en muchos equipos predominan las mujeres. Hay colegios particulares como el Grange, Santiago College y el Nido de Águilas que tienen una fuerte presencia, al igual que liceos emblemáticos como el Instituto Nacional, el Liceo 1 y el Lastarria. También hay particulares subvencionados, pero son menos, y en ocasiones colegios que viajan desde regiones como el Coya, de Machalí.

Los participantes valoran esa diversidad, aunque a veces es casi un choque cultural: las alumnas del Liceo 1, por ejemplo, recuerdan nítidamente su primera visita al Nido de Águilas, uno de los colegios más caros del país: "¡El premio de su kermés era un viaje a Estados Unidos!", cuentan riéndose. Sin embargo, en el torneo todos se ponen nerviosos y se equivocan, y allí aprenden a conocerse y respetarse. "Debatir con alumnos de diferentes estatus socioeconómico que el nuestro, y muchas veces ganarles, nos hace pensar que la plata o de dónde vengo no lo es todo", dice Maciel Cuevas, del Liceo 1.

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sábado, 27 de septiembre de 2014

Mindful eating: Comer con atención

No es una dieta sino que la práctica del mindfulness o atención plena llevada a la forma en que comemos. El objetivo es que las personas se hagan más conscientes de lo que se echan a la boca, para así combatir la ansiedad y sentirse mejor. Suena fácil, pero no lo es.

Por Tania Opazo 

“Tome la mandarina y explórela con sus cinco sentidos. Primero con la vista, revise sus colores, su brillo, su forma. Tóquela y sienta la textura, temperatura y peso. Antes de llevarla a su boca, sienta su aroma y luego mastíquela dándose el tiempo para explorar los sabores. Mastique conscientemente y tómese su tiempo, no se la trague inmediatamente, no ceda a su tendencia automática. Finalmente, reflexione y reconozca cómo su cuerpo reacciona a este ejercicio. ¿Estaba rica? ¿Siente hambre?”.

Este ejercicio, realizado por la psicóloga Bárbara Porter en la primera sesión de su taller de mindfulness, es una pequeña muestra de lo que pretende el llamado mindful eating. El mindfulness o atención plena, es la actitud y práctica de llevar la atención al momento presente y comenzó a popularizarse en occidente hace ya 35 años de la mano del doctor Jon Kabat-Zinn y su programa de reducción de estrés (Mindfulness-Based Stress Reduction - MBSR), que se dicta en Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts. En los últimos 10 años los interesados en esa práctica han aumentado vertiginosamente, y en Chile desde 2010 han aparecido varios programas de este tipo, al mismo tiempo que en los medios se habla cada vez con más frecuencia de esta técnica.

El PhD en psicología de la Universidad de Boloña Ricardo Pulido es director de la Unidad Mindfulness de la Universidad Alberto Hurtado y realizó uno de los programas de la Universidad de Massachusetts. Él explica que esta práctica toma uno de los elementos esenciales del budismo, la meditación, y la utiliza como herramienta terapéutica y ya no espiritual-trascendental. “En la práctica del mindfulness detenemos el ritmo de la mente, que siempre está aceleradísima y dispersa, para focalizarla en las cosas que son importantes”, dice Pulido.

El efecto de esa mente acelerada y estimulada se nota en muchos aspectos de la vida, incluso la forma en que comemos. Muchas veces lo hacemos sin tomar conciencia; las personas no alcanzan a darse cuenta en qué minuto se terminaron el plato de torta o sienten que comieron más de lo que querían y necesitaban. Es este estilo de actuar, donde pareciera que la vida nos lleva, más que nosotros transitar por ella, es lo que el mindfulness quiere cambiar, también en la alimentación, y para eso existe el mindful eating.

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sábado, 20 de septiembre de 2014

El (no tan) nuevo lenguaje chileno

Que nos comemos las letras, que nos cuesta decir las cosas directamente y que somos expertos en inventar palabras son algunas de las cosas que se dicen de la forma en que hablamos. Unas más verdad que otras, sepa que usted se expresa estupendamente y que, como el lenguaje está en permanente cambio, quizás lo que hoy cree decir bien, mañana puede sonar mal.

Por Tania Opazo y José Miguel Jaque

En junio del año pasado y en plena campaña presidencial, la actual Presidenta de la República estrenó su spot radial. Ahí se le escuchó decir “soy Mishelle Bashelet [sic]” con una pronunciación poco natural (para lo que estamos acostumbrados a escuchar), a lo que las redes sociales reaccionaron de inmediato. “¿Por qué ahora en su anuncio radial Michelle Bachelet se refiere a sí misma como “Mishelle Bashelet”?, decía un tuitero descolocado. La entonces candidata reconoció que le salió “siútico”. “La gente me dice Michelle no más”, agregó.

Pero la verdad es que hoy la mayoría de la gente dice algo como “Mitchelle Batchelet”, lo que en fonética, la ciencia que se dedica a estudiar los sonidos del lenguaje, se llama “fonema africado”. ¿Le suena Tshile y Tshicureo? Si usted tiene educación superior y vive en una ciudad grande, lo más probable es que pronuncie así, porque hoy es esta la variante de prestigio en nuestro país, la que hace parecer más poderosa y educada a la gente, mientras que “Shile” tradicionalmente ha sido asumido como una forma más propia de los estratos más populares (¿recuerda el laboratorio de idiomas del Instituto Aplaplac que aparecía en el programa Plan Z donde se practicaba con ahínco la palabra “otcho”? Búsquelo en YouTube).

Pero como nada es tan sencillo, arrastrar con fuerza la “ch” también pueda ser, como se excusó la presidenta, algo “siútico”.

Tal como demuestra el hecho de que mucha gente reaccionara a la manera en que la candidata pronunciaba su propio nombre, la forma en que se habla en este país no es nada de irrelevante. “Abrir la boca en Chile equivale a entregarle tu ficha Casen al interlocutor”, explica Scott Sadowsky, lingüista norteamericano y académico de la Universidad de La Frontera. Por eso, a veces sin pensarlo, tratamos de pronunciar las palabras de cierta forma y ocupar unas por sobre otras. “Tengo grabaciones de mujeres rurales de estrato socioeconómico E (el más bajo) que usan esta ‘tch’ cuica. Muy posiblemente será la única pronunciación que quede en Chile dentro de dos o tres generaciones”, agrega.

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sábado, 13 de septiembre de 2014

Abrir los ojos

Perdió la visión por completo cuando egresaba de la universidad, pero la abogada María Soledad Cisternas dice que hoy “ve todo” con más claridad. A 41 años del golpe de Estado, la Premio Nacional de Derechos Humanos 2014 pone sobre la mesa los temas de discapacidad e inclusión que Chile debe enfrentar hacia el futuro. Los otros derechos humanos, no tan nuevos, pero desplazados por largo tiempo.

Por Tania Opazo


María Soledad Cisternas golpea la mesa de su escritorio y se niega a decir su edad, tajantemente. “Hace mucho tiempo que no contesto esa pregunta. Toda persona tiene derecho a la reserva y confidencialidad de su información”, afirma.

No siempre fue tan segura y decidida. A principios de los 80, cuando estudiaba en el exigente, masculino y conservador ambiente de la Facultad de Derecho en la Universidad Católica, tuvo que enfrentarse a un diagnóstico de retinitis pigmentosa que predecía que el progresivo problema de visión que acarreaba desde los 14 años terminaría por dejarla ciega.

Su campo visual se fue haciendo cada vez más pequeño y borroso. Leía con una regla las incontables fotocopias, que trataba de sacar con el mayor contraste posible, para diferenciar las letras. Se replegó. No le contó a nadie, y sus compañeros y profesores sólo se enteraron de que no veía nada años después, cuando la vieron llegar con bastón a las reuniones de ex alumnos. “Terminé Derecho disimulando de una forma espantosa. Yo misma me discriminaba. Sentía que si no veía era una señal de debilidad y no quería aceptarlo”.

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sábado, 16 de agosto de 2014

La crisis del Everest

En abril de este año, 16 nepalíes murieron por una avalancha que cayó en una de las zonas más peligrosas del famoso monte, el glaciar Khumbu. Llegar a la cima de la montaña más alta del mundo sigue siendo un sueño para miles de personas, pero los cuestionamientos a la seguridad y el exceso de turistas son cada vez más fuertes. “Simplemente el Everest se prostituyó”, dice Cristián García Huidobro, el primer chileno en llegar a su cumbre.

Por Tania Opazo

“ALGUNOS lo sintieron más cerca, otros más lejos. Siempre que me preguntan qué tan cerca estuve, digo ‘yo corrí’”. A las 6.45 de la mañana del viernes 18 de abril, el economista Patricio Rojas estaba en la ruta que lleva desde el campamento base del Everest al campamento 1. El grupo, liderado por Eugenio Guzmán, director del Instituto Vertical, se devolvía al campamento base luego de haber perdido contacto con otra parte del equipo. En ese instante, unos 250 metros más adelante en línea recta, un gigantesco trozo de glaciar se desprendió y cayó en la llamada Cascada de hielo del Khumbu, matando a 16 personas y dejando nueve heridos. Era la tragedia con más bajas en la historia del Everest.

Los cuestionamientos a la seguridad, las condiciones de la montaña y la cantidad de personas que cada año la visitan surgieron inmediatamente. Aunque la temporada no fue cerrada oficialmente por el gobierno nepalés, la tragedia y posterior “huelga” de los sherpas que exigían mejores condiciones laborales terminaron aguando las pretensiones de la mayoría de las expediciones, que fueron progresivamente dejando el lugar, incluyendo al grupo de Vertical, con Rodrigo Jordán a la cabeza.

El aumento de turistas que visita anualmente el monte más alto del mundo (8.848 m) no deja de ser impresionante tomando en consideración los costos (unos 80 mil dólares incluyendo permisos, guías, alimentación, pasajes y equipamiento) y los desafíos físicos, técnicos y mentales que exige. A la fecha, la cumbre del Everest ha sido alcanzada casi siete mil veces, sin contar a las muchas personas que la han escalado sin llegar a la cima.

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sábado, 2 de agosto de 2014

Arriba del mapa

Andrés Amaro lleva casi 10 años confeccionando mapas de senderismo en algunos de los destinos de naturaleza más importantes de Chile. Para este ingeniero forestal y montañista, todo se trata de trabajar por la conservación de nuestra biodiversidad.

Por Tania Opazo

Fue el primer mapa. El Circuito Cóndores, en la Región del Maule, que comprende el Parque Nacional Siete Tazas, la Reserva Nacional Altos del Lircay, el Parque Tricahue, Vilches y Armerillo. Un terreno que Andrés Amaro (34) conocía muy bien desde su infancia, porque creció en la localidad de San Clemente, en la precordillera de Talca. Sin embargo, luego de varios días explorando el volcán Descabezado Chico, al regresar a su carpa se encontró con una sorpresa: su celular no estaba. Más que rabia, sintió alivio porque el ladrón -a juzgar por las huellas del caballo, un arriero- no se había llevado su saco de dormir, mucho más caro que su teléfono. “Fue fome, pero no me puedo enojar mucho con los arrieros porque siempre me regalan charqui”, cuenta con tranquilidad Andrés.

A primera vista, no parece un “montañista” (si es que existe un estereotipo de cómo debería verse uno). Es muy tranquilo, silencioso, alto, delgado y con lentes. Actualmente trabaja en la Unidad de Gestión Ambiental de la Municipalidad de San Clemente y sus amigos y compañeros de trabajo lo molestan con que va a “bolsearle” almuerzo a sus papás. Él sólo se ríe. En 2006, cuando terminaba sus estudios de Ingeniería Forestal en la Universidad Católica del Maule, ya sabía que lo suyo no iba por la explotación del bosque. “Mis intenciones siempre fueron estar dedicado a la conservación de biodiversidad, de la flora y la fauna. Así llegué a administrar el Parque Tricahue, acá en el Maule, una iniciativa privada de cinco mil hectáreas que debe tener unos ocho años ya”.

Allí, Andrés apoyó la planificación, la gestión y se dedicó a levantar información sobre el lugar haciendo varios muestreos. Dice que una de las mejores cosas de ese trabajo, además de poder recorrer ese hermoso lugar todos los días, fue que estuvo en contacto con investigadores de universidades, expertos en hongos, flora, y aves, gente de la Fundación Sendero de Chile, muchas personas que lo hicieron adentrarse aún más en los temas de protección ambiental.

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sábado, 19 de julio de 2014

Millennials: de turistas a exploradores

Tienen entre 16 y 34 años y están redefiniendo la industria del turismo. Viajes más largos pero más económicos, destinos emergentes, contacto directo con las comunidades locales y, por supuesto, conexión permanente a la red son parte del estilo con el que la “generación Y” está transformando el ejercicio de viajar en una parte primordial de sus vidas.

Por Tania Opazo

AL TERMINAR la universidad el año pasado, Fabiana Vargas (25) se vio enfrentada a la disyuntiva que muchos jóvenes encaran hoy en día: comenzar a buscar trabajo o “hacer algo más”. Ese algo fue para ella ir a estudiar inglés a Australia, donde todos sus planes empezaron a cambiar. “Me enamoré del lugar y supe de inmediato que seis meses de viaje no serían suficientes”. Entonces decidió postular a una visa de trabajo y, en el intertanto, recorrer el sudeste asiático, a donde partió en marzo visitando Singapur, Malasia, Tailandia, Camboya y Vietnam. Ahora se encuentra en Indonesia, pero pronto volverá a Australia para juntar más dinero (parte del cual enviará a su papá, que la ha ayudado en el viaje), y ojalá ir a India, Nueva Zelanda y Fiji, antes de volver a Chile en agosto del próximo año.

Los llamados millennials o “generación Y” parecen no tomar mucha atención a las rutas lógicas. Mientras que para sus padres el camino estaba claramente delimitado (estudiar, trabajar, casarse, tener hijos y trabajar más), para ellos el mundo es un lugar lleno de aventuras y experiencias esperando a ser descubiertas. Tienen entre 16 y 34 años y han decidido que viajar debe ser una de sus prioridades en la vida, tanto o más que tener un trabajo o comprar una casa. ¿Por qué? Probablemente, dicen los expertos, porque cuestionan este mundo frenéticamente materialista en el que vivimos y viajar, al menos como lo hacen los millennials, se trata precisamente de lo contrario: de despojarse.

Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), el turismo mundial de jóvenes representa aproximadamente 190 millones de viajes internacionales al año y se proyectarían 300 millones para 2020. Este segmento representa un 20% de todos los turistas internacionales, estima Naciones Unidas y, a diferencia de otros grupos de viajeros, su crecimiento de casi un 30% desde 2007 no se ha visto amenazado por las crisis económicas internacionales.

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sábado, 12 de julio de 2014

El almacén inteligente

Vivió un año y medio en la población Joao Goulart de La Granja y se dio cuenta de la importancia que tienen los almacenes de barrio en las comunidades de escasos recursos. A partir de eso el ingeniero comercial de la UC José Manuel Moller (25) creó Algramo, una empresa que en octubre lo tendrá exponiendo en las reconocidas charlas Ted Global.

Por Tania Opazo

Mientras estudiaba ingeniería comercial en la Universidad Católica, José Manuel Moller trabajaba en Techo ayudando a dirigentes de campamentos a conseguir una casa definitiva, pero le parecía una actividad algo paternalista. “En el voluntariado siempre hay una posición de salvar el mundo que me incomoda un poco. Por definición, el voluntario siempre está por sobre el ayudado”, explica.

Él, por el contrario, quería un cambio de perspectiva: “levantarse desde otro lado, relacionarse con otras personas”, y por eso junto a sus compañeros de carrera Diego Vela, quien fue presidente de la FEUC en 2013; Rodrigo Echecopar, actual jefe de gabinete del diputado Giorgio Jackson, y Nicolás Marchant, se fue a vivir a la población Joao Goulart, en La Granja. “Queríamos cuestionar lo que nos estaban enseñando en la universidad, pero no a través de un libro sino que de una vivencia y acompañarnos en ese proceso”. Un amigo que estaba en proceso de ser sacerdote de los SS.CC., les encontró una casa, que además quedaba cerca del campus San Joaquín, donde estudiaban todos. Pensaban instalarse ahí por un semestre, pero se quedaron un año y medio. 

¿Se sintieron cómodos?

Era divertido porque obviamente todos se daban cuenta que no éramos de ahí. Nos tocaron los cacerolazos y participamos con los vecinos. Llegaban los carabineros también, había balazos en la noche, tráfico de drogas, pero nunca nos pasó nada. Hoy vamos para allá y la gente nos recuerda. Tenemos una familia muy querida, que “nos adoptó”. Íbamos a ver los partidos de fútbol con ellos y celebrábamos los cumpleaños. Fue una experiencia horizontal, porque era en base a ser vecino y no voluntario. Yo no iba a construirle una mediagua a su patio, iba a tomar té y ellos iban a mi casa también.

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Mi primer día de nieve

Subir a los centros de esquí es, probablemente, uno de los panoramas más atractivos de las vacaciones de invierno, pero es también un lujo que no todas las familias pueden costear. Por esta razón, junto a un centro de esquí invitamos a un grupo de niños de La Granja a conocer la nieve. Esto fue lo que pasó.

Por Tania Opazo

“SÍ, TÍA, yo conocía la nieve. La del refrigerador”. Tomás lanza una carcajada y sus compañeros lo acompañan contagiándonos a todos.
-¿Tía, vamos a poder subirnos a esas sillas que van subiendo? El Camilo las vio en la tele- continúa Tomás.
-No, lo siento, aún son muy chicos, tienen que aprender a esquiar primero-, responde Verónica Soto, jefa de comunicaciones de Ski Portillo.
-Oh…-responden todos decepcionados al unísono.
-¿Tía, vamos a poder tirar nieve? -agrega ansiosa Daery.
-Ah, sí, eso sí. -¡Ehhhhhh! - y la euforia se desata arriba de la van.

Alexa, Camilo, Daery, Emmanuel y Tomás tienen entre 10 y 12 años. Son estudiantes del colegio Padre Esteban Gumucio, ubicado en la comuna de La Granja, donde alrededor del 80% de sus alumnos se encuentra en condición de vulnerabilidad social. Para hacerse una idea, el ingreso familiar de estos niños varía entre los $ 195.001 y $ 315.000.

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sábado, 14 de junio de 2014

Adrenalina en la nieve

Dominique Ohaco (18) y Roberta Irarrázaval (20) practican respectivamente el esquí y el snowboard freestyle en la que probablemente es una de sus modalidades más arriesgadas e intensas: el slopestyle. Con gran éxito en los campeonatos mundiales e incluso con una participación en los pasados Juegos Olímpicos por parte de Dominique, las jóvenes reflexionan sobre sus carreras, su amor por la nieve y por qué todos los chilenos deberían conocerla.

Por Tania Opazo

Primer acto: cuando Dominique Ohaco tenía dos años, ella y su hermano mayor, Vicent, se escaparon de la guardería de las Termas de Chillán. Su mamá, sin mucha opción, estuvo toda la semana esquiando con su pequeña hija arriba de una mochila. “Aún me duele la espalda”, bromea ella, mientras Dominique mira para el techo y pone cara de “ya empezó”.

Segundo acto: a los tres años, mientras la mamá de Dominique trabajaba como instructora de esquí en Valle Nevado, su pequeña estalló en llanto para subirse al andarivel: “normalmente los niños no quieren porque les da miedo y esta me salió al revés. Yo estaba aterrada pero a ella no le daba susto, a la primera se cayó y después llegó altiro. La verdad es que ella es súper valiente y no lo digo porque sea mi hija”, concluye Piroska Gallyas, consiguiendo que Dominique ponga otra cara.

Tercer acto: una tarde en Valle Nevado cuando su futuro entrenador, Benjamin Ryerson, le contó a Dominique, de 13 años, y a su hermano, sobre el freestyle. “La Dominique estaba calladita escuchando y el hermano dijo ‘yo mañana empiezo’. Entonces, la Domi dijo ‘yo también quiero’”. “¡Yo no dije eso, ella siempre dice que yo dije eso pero no es verdad!”, acusa Dominique. “Yo me acuerdo que dijiste eso: ‘eso es lo que yo quiero’”, se defiende su mamá.

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sábado, 7 de junio de 2014

Chile se pone ético

La organización sin fines de lucro Ethical Traveler incluyó a Chile en su lista de destinos más éticos del 2014, una tendencia que ya ha dejado de ser emergente y se ha transformado en abiertamente popular en varias partes del mundo. ¿Pero qué significa hacer un turismo ético y cómo lo estamos logrando? Y, lo más importante, ¿por qué todos deberíamos practicarlo?

Por Tania Opazo

“Un pequeño detalle, un pequeño regalo en tu maleta: una lista de útiles escolares para los niños de la escuela de la Comunidad Indígena de Quinquén, en la comuna de Lonquimay, Región de la Araucanía. Todos los turistas que viajan con Darwin’s Trails (www.darwinstrails.com) son invitados a aportar con este detalle a través de la página Pack for a Purpose (www.packforapurpose.org), que organiza a distintos tour operadores del mundo, que a través de esta sencilla acción filantrópica buscan “devolverles la mano” a las comunidades que reciben a sus viajeros.

Este tipo de acciones, y muchas otras más que se están desarrollando en el país, le permitieron a Chile ser parte del “top 10” de los destinos más éticos del mundo este 2014, según la organización Ethical Traveler (www.ethicaltraveler.org). ¿Las razones? Lugares como la famosa reserva Huilo-Huilo, enfocada en la sustentabilidad y que da trabajo a personas de la misma localidad, la creación de nuevos parques y reservas marinas protegidas, el hecho de que el informe de derechos humanos de la ONU haya consignado que Chile ha hecho “sustanciales avances”, como por ejemplo la ley antidiscriminación, la decisión de tramitar finalmente una
ley para proteger los glaciares y el anuncio del gobierno de incrementar en 20% las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) para el 2025 son parte de las razones.

Sin embargo, Michael McColl, representante de la organización, advierte: “Chile estuvo a punto de ser excluido de la lista por el uso de la ley antiterrorista en comunidades indígenas mapuches. Pero sabemos que ningún país es perfecto y reconocemos que Chile ha hecho grandes avances respecto a la proteción medioambiental, el bienestar social, los derechos humanos y la protección animal, que son los parámetros que ocupamos para elaborar el ranking”.

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sábado, 17 de mayo de 2014

El otro México de Guanajuato

Ciudades Patrimonio de la Humanidad y “pueblos mágicos” son parte de la oferta de Guanajuato, catalogado como el destino cultural de México. Mucha historia, arte y gastronomía diversa hacen de este estado, ubicado al norte de Ciudad de México, un complemento perfecto para sus vacaciones a Cancún o Playa del Carmen.

Por Tania Opazo

SE TAPAN los ojos. Ponen cara de asco. De miedo. Algunos simplemente optan por salir. Son los turistas extranjeros que visitan el Museo de las Momias de Guanajuato. A su alrededor, son muchísimos los mexicanos que hacen fila para entrar y observar estas sorprendentes momias, pero sin el terror de los foráneos. Es el atractivo más visitado de la ciudad de Guanajuato, capital del estado del mismo nombre, 375 km al norte de Ciudad de México.

Un niño pequeño mira curioso las momias de la mano de su papá. Ambos son de Guanajuato y hace tiempo que querían visitarlas porque son, dice el papá, “nuestras”. Ciento once cuerpos de mujeres, hombres y niños exhumados entre 1865 y 1989 por una cosa del azar (retiraban los ataúdes de quienes no habían pagado el derecho a perpetuidad) y que se descubrieron estaban momificados. Cuerpos de personas comunes y corrientes. Quizás, reconozcámosles a los extranjeros, sus rostros son particularmente expresivos y las historias que los acompañan, redactadas en primera persona (“Los guías de este museo me dicen ‘La China’, quizás sea por mi vestimenta y rasgos orientales. Por cierto, soy la única que conserva su ataúd original, y eso que soy una de las más antiguas de la colección”) son un poco tétricas y dejan las sensación de que aquellas almas siguen por ahí, gozando con el miedo de sus observadores.

Es que para los mexicanos la muerte tiene un sentido completamente distinto que para el resto. Los aztecas al morir viajaban al inframundo, el Mictlán, donde luego de un largo proceso conseguían el estado más puro del alma. Luego, del cristianismo pagano emergió la figura de la Santa Muerte, que es objeto de culto de los mexicanos y que se celebra el 1 de noviembre, Día de los Muertos, a los que no hay que recordar con tristeza, sino que con alegría y fiesta.

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sábado, 10 de mayo de 2014

Joanna Moncrieff:La enemiga de los antidepresivos

La académica británica, que se ha dedicado a investigar el uso de las drogas utilizadas en tratamientos siquiátricos, no está convencida de que estos fármacos curen desbalances químicos y sí cree que pueden tener efectos muy nocivos, por lo que tiene una cruzada en su contra.

Por Tania Opazo

HOY EN DÍA tomar un remedio cuando estamos deprimidos parece bastante normal. Según la compañía IMS Health Chile, el año pasado los chilenos consumieron casi 11 millones de fármacos como antidepresivos, antisicóticos y benzodiazepinas para tratar problemas sicológicos. Una tendencia al alza, que se viene dando en varios países desde hace décadas.

Por esto, mientras estudiaba siquiatría en la Universidad de Newcastle en los años 90, Joanna Moncrieff se interesó en la forma en que los médicos trataban los trastornos comúnmente denominados como “enfermedades mentales”. No le gustó lo que vio, y llegó a la conclusión de que los doctores, las organizaciones médicas, los medios y en particular las compañías farmacéuticas han convencido al público de que enfermedades como la depresión, la esquizofrenia, el déficit atencional y el trastorno bipolar son producto de una anomalía a nivel cerebral que puede ser tratada y mejorada a través de drogas específicas, es decir, que los sicofármacos curan algo que está funcionando mal a nivel biológico, en el cuerpo. Es lo que ella llama el modelo centrado en la enfermedad. “A veces se dice que es un desequilibrio químico, otras veces que son redes neuronales anormales, pero se trata de la misma idea: que los medicamentos ayudan a normalizar o regular el cuerpo de alguna manera”, explica la siquiatra. Sin embargo, según ella, “la evidencia al respecto no es en ningún caso concluyente”.

La profesora del University College de Londres (UCL) se ha dedicado a divulgar otro punto de vista, que ella ha llamado “el modelo centrado en las drogas” que sostiene que estos remedios no revierten un problema biológico, sino que sólo enmascaran los trastornos siquiátricos, muchas veces con un costo alto: “Estos fármacos son un tipo especial de droga, porque afectan al cerebro y nuestras formas habituales de pensar y de sentir. No ayudan a ‘normalizar’, sino que las propias drogas crean un nuevo estado anormal, que se superpone al original, pero anormal al fin y al cabo”.

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sábado, 26 de abril de 2014

Tu tiroides puede amenazar el embarazo

Muchas mujeres en Chile tienen alguna enfermedad tiroidea y no lo saben. El problema es que un trastorno no tratado durante el embarazo puede causar abortos, partos prematuros, preeclampsia, problemas en el desarrollo sicomotor e, incluso, déficit atencional en el hijo. Detectar la falla es muy sencillo: basta con un examen de sangre, pero no siempre los médicos lo piden. “Todas las embarazadas deberían exigirlo”, recomiendan los especialistas. 

Por Tania Opazo / Fotografías: Carolina Vargas / Producción: Camila Letelier Paula 1146. Sábado 26 de abril de 2014.

La tiroides es una pequeña glándula que se ubica sobre la tráquea, tiene forma de mariposa y no pesa más de 30 gramos en una persona adulta. Es un órgano clave para regular el metabolismo del cuerpo, falla en un 22 por ciento de los chilenos, según la última Encuesta Nacional de Salud, afectando importantes funciones del cuerpo como la regulación de la temperatura, el correcto desarrollo físico e intelectual y la fertilidad.

La encuesta reveló, además, que la presencia de enfermedades a la tiroides es más alta en Chile que en otras poblaciones del mundo. Y mostró que es más frecuente en mujeres (23,6%), que en hombres (17,5%). Sin embargo, la evaluación del Ministerio de Salud excluía a las embarazadas, que son un grupo de riesgo para estas enfermedades. Esto llevó a la doctora Lorena Mosso, endocrinóloga y profesora de la Universidad Católica, a comprobar a través de un estudio prospectivo más amplio lo que ya había detectado en un estudio piloto en 2008: la alta prevalencia de enfermedades tiroideas (36,9%) en embarazadas y el bajo diagnóstico que estas recibían.

El nuevo estudio, realizado en 2012, incluyó a pacientes del sistema público en las comunas de Puente Alto y La Pintana, con un total de 720 embarazadas que se encontraban en su primer trimestre de embarazo. Los resultados fueron contundentes: si se usaban los estándares internacionales de diagnóstico, un 37,3% tendría patología tiroidea funcional; 0,9% de hipotiroidismo clínico grave; 35,5% hipotiroidismo subclínico o leve moderado; 0,8% hipertiroidismo subclínico y solo un 58,7% no tendría patalogía funcional. Ninguna de estas mujeres sabía que tenía un problema a la tiroides. 

Que los médicos midan los niveles de TSH (la hormona estimulante de la tiroide) en sus pacientes embarazadas ha sido una batalla de la doctora Mosso: “estamos estudiando este tema hace años, pero una cosa es lo que se haga a nivel privado y otra es que sea una obligación a nivel de servicio público. En los consultorios donde hicimos el estudio, en Puente Alto y La Pintana, no existía el análisis de TSH a las embarazadas, y nos encontramos con algunas pacientes graves”.

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sábado, 19 de abril de 2014

Chilenos en Tierra Santa

La Semana Santa es uno de los momentos más importantes del año en los países del llamado Medio Oriente. Los chilenos católicos que están ahí hablan de una experiencia única, pero en medio de un conflicto político y bélico vigente.

Por Tania Opazo

EL FRAY Sergio Olmedo acompaña desde 1999 a peregrinos católicos en nombre de la Custodia Franciscana de Tierra Santa, que se encuentra en Israel, Palestina, Jordania, Egipto, Líbano, Siria y Chipre. “Estos días aquí se viven con gran intensidad, ya que estamos en los lugares protagónicos de la historia de la salvación. Las actividades comienzan el Domingo de Ramos desde Bethfage, que es donde el Señor monta el burrito para entrar a Jerusalén, y transcurren toda la semana hasta el Lunes de Resurrección (que acá celebran los cristianos ortodoxos)”.

Este año, además, la Semana Santa está siendo especialmente intensa: no sólo porque en esta ocasión la celebración de los católicos romanos (latinos) coincide con la de los católicos ortodoxos, sino porque además en los mismos días, entre el pasado miércoles 15 y el martes 22 de abril, se celebra el Pesaj judío, festividad que conmemora la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud de Egipto. Esta es, en Israel al menos, la principal festividad de la época, y por esta última razón es probable que varios servicios públicos de la ciudad antigua de Jerusalén estén a media máquina en uno de los momentos de mayor atochamiento del lugar.

En la actualidad, hay entre cinco y seis mil chilenos viviendo en Tierra Santa. Alrededor de la mitad son judíos y tienen ciudadanía israelí, pero hay otro grupo importante de católicos. Se estima, además, que cada año más de 500 chilenos viajan a hacer turismo a esa zona que desde acá se ve increíblemente lejana. Para fray Sergio, que tiene 48 años e ingresó a la Orden de los Frailes Menores (franciscanos) en 1992, a pesar de que hoy en día se habla de un “turismo religioso” el término correcto es “peregrinaje”. “No es hacer tours, es hacer una experiencia religiosa. Es vivir la fe”. Él ha sido guía de varias delegaciones chilenas y acompañó a los ex presidentes Patricio Aylwin y Sebastián Piñera junto a sus esposas, a los 33 mineros sobrevivientes de la mina San José y a diversos grupos parroquiales y laicos. Hoy fray Sergio vive en el Monte Tabor, Galilea, lugar de la transfiguración de Jesús y que desde 1621 es santuario y convento franciscano, pero antes fue durante nueve años el superior de un convento en la ciudad de Jerusalén.

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sábado, 22 de marzo de 2014

Viajar sin internet

A 25 años de la World Wide Web, el mundo de los viajes ha cambiado dramáticamente. Desde cotizar pasajes aéreos en línea a escoger hoteles por comentarios de otros viajeros, la internet ha aumentado nuestras opciones. ¿Cómo era viajar antes de tener todo a un clic de distancia?

Por Tania Opazo

EL VERANO de 1964, un joven cronista de viajes llamado Luis Alberto Ganderats emprendió su primer viaje, una navegación de cuatro días al archipiélago Juan Fernández. “Un suplicio que me habría ahorrado si hubiese sabido lo que significaba hacerlo en una goleta que transportaba langostas de olor insoportable y que saltaba día y noche. ¡Quería devolverme nadando! Si hubiese existido internet, me habría orientado a otras maneras de llegar a esas islas”, confiesa hoy el experimentado periodista de viajes.

Cuando Tim Berners-Lee diseñó la “Red informática mundial” que ahora llamamos sólo “la web”, tal vez no imaginó cómo esta revolucionaría la sociedad, y menos, el mercado del turismo. Hoy, frente a una cantidad casi infinita de datos sobre destinos, alojamientos, movilización, restaurantes y muchísimos otros servicios relacionados con el mundo de los viajes, la oferta y la competencia, crecen permanentemente. A su vez, los viajeros están cada vez más informados y exigentes.

Pero mucho antes que la web existiera, Magdalena Claro, gerenta de ventas en Cocha, ya atendía a los escasos chilenos que viajaban fuera. Con 56 años en el turismo, ella recuerda bien esos primeros años de la agencia, en calle Agustinas, y las enormes diferencias con el trabajo que hace actualmente: “Tú venías y me decías ‘quiero ir a París’. Entonces, yo tenía que llamar a Air France por teléfono y decirles que necesitaba tal espacio en tal fecha. Air France enviaba un télex a Francia con la información y, si todo salía bien, al día siguiente teníamos la confirmación del vuelo”.

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sábado, 15 de marzo de 2014

Runners en tour

Cada vez más corredores nacionales invierten dinero para competir en maratones alrededor del mundo e, incluso, contratan running tours para sólo conocer un nuevo lugar al ritmo de un buen trote. Es su combinación perfecta: deporte y turismo. Una tendencia mundial que ha alcanzado a nuestra versión local, la Maratón de Santiago, a realizarse a principios de abril. 

Por Tania Opazo / Ilustración: Marcelo Escobar

Luisa Rivas lleva corriendo más de 20 años. Ha corrido en Nueva York, Chicago, Berlín, Londres, Rosario, entre otras ciudades del mundo, y ha ganado cuatro medallas de oro en campeonatos mundiales. Sin embargo, una de las corridas que recuerda con más cariño es la que hizo con su pareja en 2013 en Monza, Italia. “Partíamos desde el autódromo donde se compite la Fórmula Uno y luego te metías en unos bosques antiguos... hermoso, una increíble experiencia”.

Aunque para muchos esto de cruzar en avión a otro continente y embarcarse en la ardua tarea de correr 21, 42 o, incluso, más kilómetros en las ultramaratones parezca una completa locura, las cifras comprueban que los “runners-viajeros” ya no son bichos raros. El boom del running ha golpeado con fuerza las puertas del mercado turístico, y si hace pocos años con suerte un puñado de personas salía del país para correr una maratón, hoy son cientos los que reservan con casi un año de anticipación su cupo a las más populares del mundo.

Hace 16 años, cuando Ana Luisa Molina, de la agencia de viajes Mundo Tours, comenzó a dedicarse exclusivamente a reservar viajes para maratones, vendía 50 cupos para la maratón de Nueva York. Este año tiene 150 cupos y apenas le quedan unos pocos: “Londres ya está todo vendido, lo vendí en media mañana. Berlín lo vendí el año pasado. Para Chicago y Nueva York aún queda algo”, concluye. Con su basta experiencia, tiene claro el perfil de este corredor: son profesionales, tienen entre 22 años y hasta 80, con cierto nivel de presupuesto para viajar. La mayoría hombres, alrededor de un 70%, pero con las mujeres en aumento.

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sábado, 8 de marzo de 2014

Los punkies académicos

Así denominó el escritor Álvaro Bisama a la dupla formada por el filósofo Remis Ramos y el lingüista Ricardo Martínez, creadores de Tercera Cultura. Un movimiento que, al alero de un podcast, mezcló las ciencias, las humanidades y la cultura popular. Ahora, si la gente lo quiere, podría transformarse en un libro. 

Por Tania Opazo

EN 2009, cuando el filósofo Remis Ramos (34) y el lingüista Ricardo Martínez (44) cursaban un Magíster en Estudios Cognitivos en la Universidad de Chile, se lanzaron al popular mundo de los podcasts. El par de académicos humanistas decidió que en su programa radial transmitido por internet iban a hablar de... ¿ciencia?

Sí. Tercera Cultura, el podcast, blog y hoy web show de divulgación de ciencia cognitiva que hacen desde entonces, les ha valido el calificativo de “punkies académicos” (acuñado por el escritor Álvaro Bisama en el artículo “Freak City”, publicado en la Revista UDP) y un pequeño, pero fiel, grupo de seguidores que lee y escucha atento sus análisis, que van desde densos estudios científicos a temas de cultura popular, como música, televisión y videojuegos.

Según cuentan, mientras existió el sitio Podcaster siempre se mantuvieron entre los 10 más escuchados, lo que para ellos confirma el creciente interés que hay por aprender de estos temas. Por eso su último proyecto es publicar un libro que resuma lo que han hecho estos años, con un renovado enfoque. Para financiarlo no golpearon la puerta de editoriales, sino que, como todo lo que han hecho hasta ahora, quisieron hacerlo por internet a través de la página de crowdfunding o financiamiento colectivo Idea.me, a través de la cual buscan donaciones de sus seguidores para financiar Tercera Cultura: THE LIBRO. Acá lo convencerán de por qué debe comprarlo.

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sábado, 1 de marzo de 2014

Carnaval en Brasil: la fiesta de la calle

Mientras la TV por estos días nos llena de imágenes de los sambódromos de Río de Janeiro y São Paulo, afuera y mucho más allá de las ciudades principales el Carnaval se vive y celebra en las calles, veredas, parques y playas. Porque en Brasil no hay que ver el Carnaval, hay que ser parte de él.

Por Tania Opazo y Alexis de Ponson

ERANI ROCHA, quien trabaja como guía turística en Recife, se instala en uno de los quioscos que se ubican en la costanera de la cuidad, frente a la playa. Nos invita a un agua de coco mientras ella mira cómo baja la marea y, aunque es de noche, la gente aprovecha las piscinas naturales que se forman y se baña. Luego indica a Zoila, una fea muñeca de cerámica que está en la barra, y dice: “Mira, Zoila nos da de beber”. Acto seguido, pone un vaso debajo de la muñeca, que empieza a lanzar cachaza como si estuviera “haciendo pipí”. “¡Zoila nos da caipiriña!”, agrega Erani riendo.


Para los chilenos, medios empaquetados y desconfiados, el brasileño es un espécimen raro y envidiable. ¿Es posible estar siempre, o casi siempre, contento? Erani dice que sí, que esa es la quintaesencia del brasileño. ¿Pero no es sólo ahora porque están en Carnaval? No, explica seria ella. El Carnaval es para celebrar esa alegría, para dar gracias por esa felicidad, y no al revés. En resumen, el Carnaval sería una apología a la alegría de Brasil. Una que, cuando estás dentro, te absorbe rápidamente.

Dado que tiene un fuerte trasfondo religioso, entre el alcohol, el baile, los besos y muchas otras cosas, en esta fiesta se le da gracias a Dios por todo lo bueno, antes de comenzar el período de abstención y recogimiento que significan los 40 días de Cuaresma.

Antes de eso, todo es desenfreno. No sólo en Río de Janeiro o São Paulo. El Carnaval se celebra en todo Brasil con igual intensidad, aunque en distinto tono.

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sábado, 15 de febrero de 2014

El tocadiscos vuelve a sonar

Algunos lo daban por muerto, pero desde hace cinco años, este formato que nació hace más de un siglo, viene subiendo en las ventas y se ha reposicionado en el imaginario colectivo. Parece otra moda hipster o vintage pero los expertos dicen que hay algo más: la posibilidad de volver a disfrutar la música como corresponde y de participar en una comunidad.

Por Tania Opazo

“ - YA, VAMOS a hacer un sorteo. La primera persona que llegue con un carné terminado en... cinco, se lleva este vinilo de Soda Stéreo. - ¡Yooooo! - gritan unas 10 personas al unísono, mientras salen corriendo disparados hacia Álvaro Acuña, productor general de la feria que la Cooperativa del Vinilo realiza un sábado de enero en el Centro Cultural de La Moneda.

Una efervescencia por supuesto graciosa, pero que da cuenta de lo que ya han dicho numerosos medios nacionales e internacionales: el vinilo se puso de moda, el vinilo regresó, el vinilo es el nuevo hype, el vinilo renace y un sinfín de otros títulos que reflejan un fenómeno creciente y paradójico: mientras que la venta de música decae en casi todo el mundo, el único formato que sube sus cifras es el vinilo.

El estudio anual de la consultora norteamericana Nielsen Soundscan informó que mientras las ventas totales de música habían caído un 8% en 2013, el vinilo había subido de 4,6 millones a 6,1, cifra que no incluye los discos usados, que se venden en el mercado informal de los coleccionistas. El crecimiento de este mercado ha sido sostenido desde 2008; sin embargo, la explosión en Chile comenzó realmente el año pasado. Según Álvaro Acuña, que junto a otros 12 vendedores conformaron la Cooperativa del Vinilo, desde el verano de 2013 se ha notado un aumento exponencial en las ventas y el interés: “Antes había gente que llegaba y decía ‘oh... ¿y aún existen los vinilos?’; en cambio, hace poco estaba en una feria y un niñito de 12 años llegó con su papá y le dijo ‘mira, papá, este tiene la etiqueta azul, eso significa que es la versión inglesa’”. Entre las ventas de las ferias y su tienda Kind of Blue, en el Barrio Lastarria, Acuña dice que vende unos 350 vinilos al mes

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sábado, 8 de febrero de 2014

Del check in al check out: el turista chileno hoy

Playeros, compradores y aventureros, pero no tanto todavía. Así se resume el perfil del viajero chileno, según los profesionales del turismo. En el período más esperado del año, aflora su lado más exigente y reclamón, para asegurarse de que nada arruine sus vacaciones perfectas. 

Por Tania Opazo

PRIMER ACTO:
- Buenos días, quiero una habitación con vista al mar.
- Buenos días, señor. Lamentablemente nuestro hotel no tiene habitaciones con vista al mar.
- ¿Pero cómo? ¡Yo quiero una habitación con vista al mar! ¡Deme una habitación con vista al mar! 

Segundo acto:
- Señor, su check in está listo, tiene que cancelar para que le entregue la tarjeta de su habitación. - ¿Tengo que pagar ahora? ¡Pero si aún no me he alojado! ¡No voy a pagar ahora!

Tercer acto:
- Mire, señorita, toda esta gente que viene conmigo se va a alojar en el hotel y tampoco está de acuerdo con que tengamos que pagar antes.

¿Cómo se llama la obra? El turista chileno.

 Esta historia, relatada por una empleada del Hotel O’Higgins de Viña, puede parecer caricatura, pero es real. Las vacaciones cobran cada vez mayor relevancia y con la consiguiente inversión de dinero y tiempo viene la necesidad de cumplir las altas expectativas que se generan entre los turistas. El aumento de los viajes ha sido sostenido en los últimos años en Chile. Sólo entre 2011 y 2012 el crecimiento fue de un 3,1%. Esto se ve reflejado en cosas tan importantes como que la canasta del IPC, en su nueva versión presentada a fines del año pasado, incluye el ítem “servicio de transfer” entre los servicios de transporte de pasajeros.

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sábado, 18 de enero de 2014

La nueva historia de Bahía de Cochinos

Fue un lugar clave para el éxito definitivo de la revolución cubana y hoy se ha transformado en un destino único dentro de Cuba, con algunos de los mejores sitios para bucear en la isla y con un espíritu local que lo diferencia de playas masivas como Varadero. 

Por Tania Opazo

CUATRO latinoamericanas en la playa, apretujadas mirando a una cámara fotográfica que apunta hacia el mar de color turquesa, cantan y casi gritan, sin mucha afinación, la única canción posible de cantar en este lugar: “Compañeros poetas, tomando en cuenta los últimos sucesos en la poesía quisiera preguntar...”. Había que hacerlo: cantar Playa Girón en Playa Girón. Hacer la catarsis. Cerrar el círculo de demasiadas tocatas y fogatas. Y, por supuesto, luego reírse y sonrojarse cuando los curiosos que las rodean aplauden y las felicitan por el “show”.

Es que Silvio Rodríguez, Fidel Castro, el “Che” Guevara y la famosa revolución cubana están grabados en nuestro imaginario colectivo. Cuba-revolución, Cuba-comunismo, Cuba-antiimperio. Y para quienes saben un poco mejor la historia, Bahía de Cochinos y Playa Girón cobran un significado especial: en abril de 1961, tres años después del triunfo de la revolución, fuerzas cubanas en el exilio, financiadas por la CIA, atacaron Playa Girón y Playa Larga, aunque en menos de 65 horas fueron vencidas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), lo que se cataloga como “la victoria final del socialismo contra el imperio”. Una batalla donde el más pequeño le gana al más grande. Lo que, desde la vereda política que se le mire, es una gran historia.


Hoy en la Bahía de Cochinos, ubicada en la costa suroccidental de Cuba, a 165 km de La Habana, todas las armas de guerra y recuerdos de esa época están guardados en el Museo Girón, una apología visual a ese triunfo, llena de ropas, fotos, mapas de ataque e, incluso, tanques y aviones. Eso sería todo. Saliendo de ahí, son alrededor de 35 km de costa, desde Playa Larga hasta Playa Girón, con ese tipo de playas tan perfectas que a uno lo dejan con la boca abierta por un rato. Es difícil imaginarlas como escenario de batalla.

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sábado, 11 de enero de 2014

Tías: las nuevas viajeras

Profesionales, solteras y sin hijos que abocan su cariño y dinero a regalonear a sus sobrinos. Ese es el perfil de las llamadas PANKs (Professional aunt no kids) que el año pasado se consagraron como una tendencia mundial y que para este 2014 se erigen como el nuevo “mercado estrella” del turismo. 

Por Tania Opazo / Ilustración: Rafael Edwards

BEATRIZ Arias tiene 31 años y es relacionadora pública. Luego de un estresante año de trabajo decidió viajar a Isla de Pascua para “desconectarse” y escogió a su sobrino Joaquín, de nueve años, para ser su compañero de viaje. “A Joaquín le gusta investigar de los lugares, se preparó un montón. Yo le regalé una alcancía y juntó plata, con la que después compró muchos souvenirs”, cuenta Beatriz. Recuerda con cariño los nervios de su sobrino cuando, a las 4.30 de la mañana, esperaban subirse a su vuelo, el primero de la vida de Joaquín: “Se portó un siete, de verdad lo pasamos increíble”, agrega.

Esta figura, la de una tía saliendo de vacaciones con su sobrino, se enmarca en el concepto de las llamadas PANKs (tías, profesionales, sin hijos) que progresivamente se ha ido ganando un espacio en la sociedad. El término fue acuñado en 2008 por Melanie Notkin, una exitosa ejecutiva norteamericana y, por supuesto, tía abnegada que se hizo famosa por su sitio Savvy Auntie (http://savvyauntie.com), una web especialmente dedicada a las tías que, teniendo una relación muy estrecha con un sobrino o hijo de algún amigo cercano, se reunían para compartir experiencias y datos de cómo “regalonear” a sus pequeños amigos.

Y es esa la relación que las tías tienen con sus sobrinos: un cariño casi de hijos, pero una relación más bien de amigos, lo que es perfecto para ambas partes. Los niños les confían cosas que no les dicen a sus papás y las tías los “cuidan” con la libertad de no tener una responsabilidad permanente sobre ellos. Una tendencia que está en alza debido a la importante baja en las tasas de natalidad, que en Chile alcanzan un promedio de 1,9 hijos por mujer.

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